sábado, 18 de febrero de 2012

Por si quedaba alguna duda.

Que el enésimo abaratamiento del despido aprobado por un gobierno durante los últimos años va a traer más paro y más pobreza para la gran mayoría de los españoles no sólo lo dice el sentido común. Lo reconocen los que ahora gobiernan. Lo afirmaban los que ahora gobiernan cuando el despido fue abaratado por los otros. Y lo reconoce también el presidente de la CEOE, a quien no le duelen prendas en reconocer que si las cosas se acaban enderezando, lo harán por sí solas.

Pero, por si hacía falta otro evidencia más contra el abaratamiento del despido, nos viene por el argumento que se intenta presentar a favor del mismo.

Como ustedes saben, el papel de los llamados "sindicatos de clase" es desprestigiar, con su presencia, apoyo y protagonismo cualquier movilización contra cualquier medida que suponga un empeoramiento de las condiciones de trabajo en España. Es por ello que el actual gobierno los subvenciona, al igual que también fueron subvencionados por los gobiernos de Aznar (que, escuchando a algunos peperos, diríase que fue Zapatero el único que lo hacía).

Y resulta que el gran argumento a favor de la "reforma laboral" es que el régimen, al frente de las movilizaciones contra la misma, ha puesto a un paniaguado que cobra, por no hacer nada, casi 200.000 euros anuales (así es el régimen de la CE del 78: si no das un palo al agua, tu sueldo es de seis cifras; si te deslomas a trabajar, de tres, y enciman te dicen que debería ser aún menos). 200.000 euros anuales que cobra gracias al mismo partido del gobierno que ha perpetrado dicha "reforma", pero éste es un detalle que parecen pasar por alto los que llevan días recordándonos lo que gana este señor.

Porque imagino que ya habrán caído en la cuenta de qué comunidad autónoma es la caja de ahorros/banko del que este buen hombre cobró 181.000 euros por la patilla, el año pasado. Y que, paradójicamente, la presidenta de dicha comunidad, Doña Mayoría Absoluta Sincomplejos, es presentada por la prensa afín como el azote de los sindicatos...

Tiene guasa esa lógica que se queja de algo que ocurre con el visto bueno de un partido político, para luego presentarlo como prueba de lo bien que está todo lo que hace ese partido. Como también parece darse la circunstancia de que, a los mismos que se quejan del sueldo que cobra este señor, nunca les ha parecido importarles lo más mínimo cuánto cobran, por ejemplo, otros (don Rodrigo Rato, por ejemplo) que se dedican a "salvar con dinero público" bankos y cajas de ahorro (que, tirando de dinero ajeno, un servidor de ustedes salvaría hasta al Titanic, si fuese necesario). Unos sueldos, los de estos últimos elementos, que son diez veces superiores a los de los proletarios de prêt a porter, y que también salen de los bolsillos del contribuyente.

Pero a mí no me extraña en absoluto que los paniaguados bien pagaos hagan el paripé de oponerse a esta "reforma laboral", igual que hicieron el paripé con el anterior gobierno (otra desvergonzada mentira pepera: que los sindicatos de clase no salieron a la calle cuando Zapatero era el presidente). Para eso están y esa es su función.

A mí lo que me extraña (no me extraña, pero ya me entienden...) es que la gran mayoría de los que apoyan el abaratamiento del despido sean españoles que ganan menos de 900 euros y que, de aquí a dos días, van a pasar a desfilar ante una oficina del INEM, o a ganar menos de 700 (en el mejor de los casos). Y que parecen creerse invulnerables, en un ejercicio de absurdo razonamiento inconsciente, por haber votado al PP.

viernes, 17 de febrero de 2012

No hay mayor desprecio.

La izquierda siempre ha odiado al cristianismo. Precisamente, porque lo considera una religión. De hecho, la izquierda considera al cristianismo como lo que es: LA religión.

En cambio, para la derecha el cristianismo nunca ha sido una religión siquiera, sino una estrategia de mercadotecnia que ya está de sobra, una vez comprobada la fidelidad incondicional de los borregos. Por eso, la derecha otorga al cristianismo el mismo trato que a los guiñoles franceses: El supremo desprecio de no hacer aprecio. Aun siendo de agradecer que la derecha ya muestre claramente su intención de no hacer publicidad engañosa, borrando la (ahora que ya tienen mayoría absoluta) molesta palabra del envoltorio de su producto.

El berrinche, si tal arranque de sinceridad se consumase (cosa que merecería celebrarse, justo es reconocerlo) se lo llevan los millones que pretenden seguir votando a su partido anticristiano favorito mientras presumen de cristianos. Los mismos millones que dicen que no quieren ver "partidos cristianos" ni en pintura, pero exigen que el cristianismo sea utilizado como disfraz por el partido al que votan. Para ellos, borrar la palabra "cristiano" de los estatutos del PP sería como si el viento, de pronto, se llevase la minúscula hoja de higuera con la que a duras penas intentan cubrirse todavía las vergüenzas.

Pero pueden dar por sentado que el disgusto sería/será momentáneo. Como momentáneos han sido, durante los últimos 30 años, tantos y tantos otros disgustitos de quita y pon cada vez que su partido "humanista cristiano" hacía todas esas cosas que (se suponía) sólo hacía la izquierda anticristiana más radical.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Lectura de los Hechos de los Liberales.

La gráfica de la imagen es la prueba incontestable de que doña Esperanza Aguirre tiene toda la razón, y de que son los socialistas los únicos que pretenden falsear la historia reciente de España para tomarnos el pelo.

Que, como ya sabrán, la presidenta de la Comunidad de Madrid ha culpado al "marco laboral franquista" del paro que hay, hoy en día, en España. Dejando, de paso, por mentirosos a los propagandistas de su partido (incluyéndola a ella misma), quienes, durante los últimos 30 años, siempre le habían echado la culpa del paro a los socialistas.

Pero miremos hacia el futuro, como gustan de decir los peperos cuando alguien saca a colación un tema que les incomoda, y celebremos y expliquemos la revelación aportada por la señora presidenta, quien, aun siendo de sobra conocidos sus problemas para llegar a fin de mes, no duda en hacer los sacrificios necesarios para iluminar nuestro entendimiento.

Comprueben, en la gráfica superior, y por ustedes mismos la escalofriante tasa de paro (casi un 5%) que sufría España en 1976, cuando la legislación laboral franquista todavía situaba la indemnización por despido en 90 días por año trabajado.

Comprueben también, por ustedes mismos, cómo, desde entonces, cómo la tasa de paro ha descendido hasta un 25%, a medida que dicha indemnización por despido ha ido disminuyendo hasta los 20 días/año trabajado de la actualidad (y eso que en la gráfica no salen los espectaculares resultados de decrecimiento positivo del paro del mes de Enero, ya con los del milagro económico al frente del gobierno).

Pero aquí, como bien saben, no vamos a dejar que la realidad nos estropee un buen libro de Milton Friedman. Así que, frente a las aparentes contradicciones entre los hechos y los liberales, hemos buscado una explicación a todo esto:.

La explicación es bien sencilla: la legislación laboral franquista fue fruto de la pérfida mente del anterior Jefe del Estado, y estaba tan bien pensada que sólo empezó a provocar paro y miseria entre los españoles una vez fallecido El-que-no-debe-ser-nombrado (Francisco Franco, para casi todos los españoles, es algo así como la versión muggle de Voldemort).

Es más: era tan retorcida esta legislación laboral franquista que ha actuado como una bomba de relojería, provocando el desastre sólo en la medida en que iba siendo desactivada y sustituida por legislaciones cada vez más liberales.

Para que vean la mala idea del que, en su momento, fue el general más joven de todos los ejércitos de Europa.

Que tan mala idea tenía el tío que, cuando vivía, ni siquiera existía el cargo que ahora ocupa doña Esperanza. Cargo que da derecho a su ocupanta a disfrutar de pensión, coche oficial y escolta vitalicios a costa del contribuyente. El mismo contribuyente para el que la señora condesa exige la eliminación de la indemnización por despido.

Ofendidos por lo civil (pero sólo un ratito).

En Facebook me ha llegado una solicitud para unirme a un grupo que pide (nada menos) que la expulsión de Olvido Gara (Alaska) de EsRadio, cadena con la que colabora habitualmente. La razón son los montajes fotográficos (exposición subvencionada por la Comunidad de Madrid, recordemos) en los que se burla de o parodia a Jesucristo y a la Virgen María.

Como saben ustedes, EsRadio es uno de esos medios de comunicación adjudicados a dedo a sus propietarios por la administración pública. Algo que no es óbice para que dichos propietarios, y toda su corte, defiendan rabiosamente el "libre" mercado, la "libre" competencia, la "libre" empresa y la iniciativa privada. Siempre, claro está, recomendándolas para el prójimo, y no para uno mismo, que una cosa es ser libegal, y otra bien distinta es ser tonto de capirote.

Pero EsRadio, como también sabrán, es un medio desde el que se hace apología de cosas tan (demo)cristianas como son el aborto, la usura y la libre explotación del prójimo. Y eso por no mencionar la afición de uno de los gurúes de este medio (César Vidal) a soltar una burrada tras otra sobre la Virgen María.

Pues a todos esos oyentes y oyentas de EsRadio que ahora se llevan las manos a la cabeza (como si Alaska no llevase ya más de 30 años dando la murga en cine, radio, televisión y prensa y no la conociéramos a estas alturas), tengo dos o tres cosas que decirles:

1- Alaska seguirá colaborando con EsRadio. Y lo sabéis.

2- Aun así, vosotros seguiréis escuchando EsRadio. Y lo sabéis.

3- Aunque (creo) Alaska no suele hablar de política, bastaría con que pusiese a parir al PSOE durante 10 minutos para que se os cayese la baba con ella y la canonizáseis por lo civil, argumentando (en tal caso) que cada cual tiene su conciencia y que no podemos imponer nuestras creencias, sino sólo proponer. Y lo sabéis.

Tal y como sucede con el ejemplo de don César Vidal, cuyas opiniones sobre los dogmas marianos no son precisamente respetuosas ni exentas de faltona ironía.

Así que ahorraos el esfuerzo de poneros dignos y estupendos para disimular que no sabemos (que no sabéis) cómo es la cadena que escucháis ni qué dogmas se han defendido en ella desde siempre.

El día que caigáis en la cuenta de que ser bueno no consiste en "Habla mal del PSOE y haz lo que quieras", quizás lleguéis a entenderlo.

martes, 14 de febrero de 2012

¿Tú también, hijo mío...?

De sobra conocida por todos es la afición del presidente del gobierno, don Mariano Rajoy, al ciclismo.

Lo que no imaginábamos es que el gobierno español también iba a dar positivo en un control antidoping. Más concretamente, en uno realizado en Bruselas.

Según la agencia Reuters, don Mariano y sus gregarios le habrían metido clembuterol, EPO y hasta varios ceros a la derecha (lógicamente) al déficit público. Un dopaje que permitiría, dentro de un tiempo, sacar las cifras auténticas (ya con el hematocrito rebajado dentro de los límites permitidos por el organismo competente) y presumir de buena gestión y de milagros económicos.

Como el galeno que exagera la gravedad de la situación para luego quedar como un rey cuando el paciente, ya curado del resfriado que creía neumonía, acaba convencido de haber sido atendido por una eminencia de la medicina.

Y es que en España se inflan todos los contadores: hasta el del déficit público, mirushté...

De paso, un déficit exagerado que nos serviría como excusa para hacer lo que queríamos hacer y que es justo lo contrario de lo prometido en campaña electoral: subir impuestos y abaratar el despido, entre otras cosas.

Y echándole la culpa de absolutamente todo, al que se iba (dame pan y llámame tonto, como todos). Aun sabiendo que el grueso del desastre viene de administraciones públicas gobernadas por los propios, no por los extraños.

Pero, ¡qué le vamos a hacer...!. Al PP, sempiterno campeón de Europa de la buena gestión, le ha caído encima la cruz que, al parecer, se ven obligados a soportar todos los campeones españoles: que les tengan manía, tirria y terrible ojeriza, debido a su talento y a sus triunfos sin igual.

¡Oh, no!...

¡Ya están otra vez los socialistas metiéndose con los católicos...!.

¡Ay, qué horror esto de la reingeniería social de Zapatero, osea..!.

¡Rápido, Rubalcaba!. ¡Decid algo sobre quitar la asignatura de religión o el Concordato con la Santa Sede, o alguna burrada sobre los años 30, para que los peperos podamos aullar indignados y despistar un poquito...!

¡Y vosotros! ¡Todos a votar al PP pero, sobre todo, a Esperanza Aguirre! ¡Sin el PP, no pasarían estas cosas y no podríamos poner nuestras conocidas alertas!...

lunes, 13 de febrero de 2012

Revolution Street (XVIII): ..Y a tí te conocí en la calle.

Adivinen qué tienen en común esta señora, y esta otra.

Eso es. Que presumen de lo mismo. Y también presumen de que, si se viesen de nuevo en similar tesitura, volverían a hacerlo.

Y, ahora, adivinen qué diferencia hay entre las dos:

Eso es. Que una es roja, y la otra es de derechas (foto de la ídem).

Y, para terminar, adivinen qué tienen en común el 99'9% de los que se enfadan por lo que ha dicho la roja.

También han acertado: que, si criticas a la de derechas por hacer y decir lo mismo que ha hecho y ha dicho la roja, te recriminan que mezcles política con religión y te advierten, además, con gesto muy severo, que no hay que juzgar a nadie (de derechas) , y que debemos proponer, pero no imponer nada a nadie (de derechas).

domingo, 12 de febrero de 2012

En España, como en ningún sitio...

¿A que no saben cómo se dice "parado" en francés?

"¡Español!".

¿Y a que no se imaginan cómo se dice "hipotecado para toda la vida" en inglés?.

¡Lo han adivinado!.

"¡Español!".

Y esperen, que éste es para troncharse:

¿Cómo se dice en alemán "Tengo 37 años, dos carreras y un máster, vivo con mis padres y gano 700 euros al mes trabajando 60 horas a la semana"?.

"¡Yo soy español, español, español...!".

Y es que, en España, tenemos una grasia en el cuerpo que no se pué aguantá, mi arma.

Más de la mitad de los licenciados universitarios españoles estarían dispuestos a hacer cosas innombrables (que harían ruborizarse incluso a Monica Lewinsky) por tener un sueldo ligeramente inferior al de cualquier camarero de Montpellier. Pero es el resto del mundo el que nos envidia (como siempre).

Los españoles, ante cualquier problema, imitamos a Mariano Rajoy: nos ponemos a leer el Marca y a ver Teledeporte. Así que, quien crea que el deporte más popular enestepaís es el fúrboh, anda muy desencaminado. El deporte nacional es la imitación del avestruz, enterrando la cabeza en el primer agujero disponible que se pueda encontrar. Especialmente si el agujero lleva incorporada una pantalla de plasma en la que se retransmite cualquier acontecimiento deportivo.

Va siendo hora de sustituir, en las banderas que se sacan a la calle cuando el régimen lo permite (es decir: cuando algún equipo nacional ha ganado algo) la silueta del toro de Osborne por la del animal que, creo, debería ser nuestro nuevo icono nacional:

El piojo resucitado.

Que no sé qué aspecto tendrá dicho artrópodo, pero les aseguro que, a estas alturas, estoy absolutamente convencido de que tiene por costumbre pasarse el día dando saltos envuelto en una bufanda rojigualda.

sábado, 11 de febrero de 2012

¿Te das cuen...? (XI)

¿...de que cuanto más hablan políticos y periodistas del conceto conocido como "competitividad", mayor es el número de españoles que se ven obligados a competir por un puesto en la cola de Cáritas o por el contenido de los cubos de basura?.

Una sencilla pregunta.

He leído por ahí un argumentazo (donde los haya) a favor del despido libre. El razonamiento (es un decir) es el siguiente:

A la gente le gusta comprar en el Corte Inglés porque, entre otras cosas, si no quedas satisfecho con el producto, te devuelven el dinero. De ahí se deduciría que, si se facilitase el despido, aumentaría el número de contrataciones y bajaría la tasa de paro.

Basta echar un vistazo a los últimos 35 años de la historia de España para demostrar que la realidad es justo la contraria: a menor indemnización por despido, mayor es la tasa del paro.

Pero, dejemos de lado la realidad (empeñada, como siempre, en arruinar los bellos argumentos de los libegales). Dejemos de lado esta encantadora lógica que habla de las personas como si fuesen (fuésemos) objetos de compra-venta.

Dejemos, incluso, de lado, que el mismo gobierno que promueve esta bajada de salarios llamada, eufemísticamente, "reforma laboral", reconoce que no creará empleo, sino que lo destruirá.

Los asadores de manteca (Fernández de la Gaviota dixit), tenemos una sencilla pregunta que hacer:

Desde que en España se han facilitado los trámites de divorcio, ¿se casa más gente o se divorcia más gente?.

Ah, vale...

Y ya puestos, seamos realmente "ambiciosos con las reformas" y sigamos el ejemplo del Corte Inglés, pero de verdad, y no sólo para lo que nos interesa.

No nos quedemos en el despido libre.

Exijamos que al trabajador, cuando le pongan de patitas en la calle con una mano delante y otra detrás, tenga que devolver todo el sueldo percibido durante el tiempo que trabajó en la empresa.

Si a El Corte Inglés le funciona, a nosotros también, ¿no?.

PS: No, querido amigo. No se pase usted de listo. Si se divorcia, nadie le va a devolver ningún dinero. Esto es España, así que le recomendaría que más bien se fuese preparando para todo lo contrario.

viernes, 10 de febrero de 2012

Soy francés...

...¿A qué quieres que te gane?.

Pero no crean ustedes, queridos compatriotas, que no les entiendo: Andamos obsesionados con el Contador de la bici, para poder olvidarnos un rato del contador de la luz, el del agua, el del gas, el de la gasolinera, el del euribor...N'est-ce pas?.

Pero si todo esto es de 1º de Propaganda (principios nº 3, 4 y 10)...

jueves, 9 de febrero de 2012

¿Te das cuen...? (X)

¿...de lo poquito que se habla del paro desde que Mariano Rajoy es presidente del gobierno?.

¿...de cómo los millones que afirmaban que lo prioritario, ante todo, y luego ya veremos otras cosas, era el empleo, hablan de cualquier cosa excepto de la velocidad con la que España se sigue acercando a los seis millones de parados?.

¿...de lo importantísimos que eran los parados hasta que echamos a los socialistas del gobierno?.

¿Harán ahora telemaratones de este tipo?.

lunes, 6 de febrero de 2012

¡Que vienen los rojos! (V)

Este fin de semana, millones de personas que callaron cuando el actual gobierno anunció su intención de suprimir varias fiestas religiosas, sustituyéndolas por el lunes más próximo, han procedido a gritar con mucha laicidad positiva y a hacer los correspondientes aspavientos porque Alfredo Pérez Rubalcaba, nuevo secretario general del PSOE, anunció, en el Congreso de este partido que tuvo lugar este fin de semana, que, en el caso de gobernar (que nunca gobernará), quizás, puede, no se sabe, ya se verá, podría llegar a darse el caso, es una posibilidad, revisaría los acuerdos con la Santa Sede.

Don Alfredo y Don Mariano saben, perfectamente, que bomberos somos, y en el incendio nos encontraremos. Bomberos pirómanos, pero bomberos al fin y al cabo. Y, entre bomberos, si hay algo de mal gusto, es pisarse la manguera. Por eso, al partido que actualmente gobierna, nunca le ha faltado, ni le faltará, una mano. Una mano socialista que, en primer lugar, desvíe la atención de sus actuaciones; y, en segundo lugar, hable del PP como si fuese un partido provida, y hasta fiel a la doctrina social de la Iglesia.

Y es que, ya puestos, nos han dado hasta la excusa para justificar todo lo que va a hacer (y lo que no va a hacer, también) el PP durante esta legislatura (y las que hagan falta): El PP venía cargadito de juguetes, regalos y buenísimas intenciones, pero es que, claro, los socialistas se pusieron tan burros y amenazaron con liar una tan gorda, tan gorda, tan gorda, que, para evitar otra guerra civil, el PP no tendrá más remedio que hacer lo que todos los que no le votamos ya sabíamos que iba a hacer (porque, entre otras cosas, es lo que siempre ha hecho).

Y es la historia de siempre: hace pocos meses, cuando centenares de miles de personas se echaron a la calle en toda España, la semana anterior a las elecciones autonómicas y municipales de Mayo, no faltaron los que anunciaban (medios de comunicación peperos incluidos), que estábamos ante los prolegómenos de una revolución socialcomunista (como gustan de decir en algún medio), con intención de impedir la llegada al poder del PP.

La realidad, como ya resaltamos aquí, es que, no sólo el PP obtuvo en Mayo y en Noviembre los mejores resultados de su historia en unas elecciones municipales-autonómicas y en unas generales (respectivamente), sino que, si algo parecido ha habido en España a una "revolución socialcomunista", no ha sido otra cosa que las medidas adoptadas por el actual gobierno en su primer consejo de ministros: Legalización de la censura en internet (con los "derechos de autor" como excusa), y, merced a las subidas de impuestos y las bajadas de salarios (y aún queda la "reforma laboral"), la mayor aproximación nunca vista del nivel de vida de los españoles al de los habitantes de la extinta Unión Soviética.

Y aún recuerda uno otro rumor que circuló durante las semanas anteriores a las elecciones generales de Noviembre: que los perversos socialistas planeaban exhumar el cadáver de Francisco Franco y llevarlo no se sabe bien a dónde. Hasta hubo medios que se hicieron eco del asunto. Como todos ustedes saben, los restos de Francisco Franco reposan aún en la Basílica del Valle de los Caídos, pero, oye, nunca está de más otra razón (por imaginaria que sea) que ayude a impulsar a la gente a votar pensando, única y exclusivamente, en echar a los socialistas (no vale lo de "echar a Zapatero", que Zapatero se fue él solito).

Y es que así son los españoles bien informados, y con criterio, que no votan a la izquierda: Si los rojos amagan para nunca dar (les encanta presumir de querer fastidiar a la Iglesia, pero sólo para sacar pecho ante los fans), no paran de gritar que vienen los lobos a comernos a todos con esos dientes laicistas y totalitarios. Pero si los buenos dan, sin previo aviso ni amago ninguno (que siempre son los buenos los que acaban dando), se dejan dar las dentelladas en silencio y sin protestar ni una miaja.

viernes, 3 de febrero de 2012

Si es que no falla...

Obispo que es elogiado como "guay", "cercano" o "molón" por las buenas gentes de la derecha...

...obispo que acaba saliendo rana.

No es la primera vez que Monseñor Sanz nos regala productos pastorales con fuerte sabor a propaganda pepera. Recuerden, en Mayo, cómo nos intentaba convencer que lo importante, en un "político cristiano" no era lo que hacía o dejaba de hacer, sino su perfil.

Lo que, traducido al román paladino, era - para empezar- un corte de mangas tan grande como la catedral de Vetusta a San Pablo, muy aficionado a insistir en sus historias sobre una Fe que, sin obras, estaría completamente muerta; porque, según Monseñor, lo importante no es lo que uno hace o deja de hacer, sino la imagen que proyecta ante el respetable público.

Todo ello, por supuesto, siempre que el político cristiano sea pepero, se entiende. Si no, fuego y azufre a troche y moche, como bien sabe don José Bono.

De paso, Monseñor, al salir del armario taranconero, ha dejado (un pelín) por los suelos a uno de sus protegés. Pero ya se sabe que, mientras te den pan, ¿qué más da lo que te llamen?...

Pero, después de que Monseñor Sanz nos dejase bien claro (para que luego acusen a los obispos españoles de mirar hacia otra parte en los temas importantes) que no quiere saber nada de partidos políticos católicos, Manuel Morillo nos vuelve a recordar para qué sirven esos políticos cristianos que tan necesarios ven los monseñores (y ya vemos para qué son necesarios).

Ha sido el actual Ministerio del Interior, presidido por uno de esos políticos cristianos que tanto gustan a Monseñor Sanz, el que ha declarado "de utilidad pública" a la Federación Estatal de Gays, Lesbianas y Transexuales. Lo cual significa, entre otras cosas, que esta asociación disfrutará de ventajas como exenciones y desgravaciones fiscales y asistencia jurídica a costa del contribuyente.

O dicho de otra manera: nos suben los impuestos a algunos, para que otros puedan desgravar.

Mandaría al señor Ministro del Interior y a toda su cuadrilla de políticos cristianos en un partido no cristiano a tomar por donde ustedes ya se imaginan. Pero ni siquiera eso podemos hacer, ya que, en el caso de tomar por ahí, el señor Ministro y sus mesnadas podrían apuntarse a esta Federación y disfrutar de todos los beneficios que el BOE les acaba de otorgar costa de nuestros bolsillos.

Pero Monseñor Sanz, al igual que Monseñor Fernández (de Córdoba, pero arzobispo; nada que ver con el Gran Capitán), no sólo suelen elaborar Cabrales y salmorejo centrorreformista (aquí tenemos a don Demetrio repitiendo el mensaje con el que el PP nos machacó para las elecciones de Mayo y Noviembre del año pasado).

Precisamente - si es cierto lo que las paredes han oído- Monseñor Sanz y Monseñor Fernández eran vistos, desde algún partido político católico (al menos, uno), como las grandes esperanzas blancas a la hora de hacer de valedores de dicho partido dentro de la Conferencia Episcopal.

Todo ello, sospechamos, a cambio de un radical giro en la actitud del partido en cuestión ante las organizaciones satélites del PP. Actitud que pasó, de la noche a la mañana, de la valiente denuncia a la colaboración y hasta al elogio algo desmedido.

Y ¿qué mejor día, para recordar cómo se ahogan, uno tras otro, los marineros que se zambullen en el océano al escuchar los cantos de las sirenas, que el 3 de Febrero, santo de Don Blas Piñar López?.

Probablemente, el 13 de Diciembre, día de Santa Lucía.

PS: Otro obispo "guay-de-la-muerte-tía-te-lo-juro-que-hasta-es-guapo", que nos sale por allí: Miss Solsona.

PSS: Y no me negarán el peligro que tiene - y lo útil que es- el arquetipo de Papá Pitufo... (tanto en la Iglesia, como en el partido...).