jueves, 26 de abril de 2012

¡Que te presiono, leche!.


La gran influencia del entramado autodenominado "sociedad civil" y su "presión" al gobierno del PP, después de votarles religiosamente (en el sentido más estrictamente aconfesional del término, claro está) ha quedado demostrada una vez más.

Después del "éxito cívico" de la alertita de turno, ha llegado el duro, inapelable y siempre desagradable (para un liberal) contacto con la realidad.

Porque el "éxito cívico" de las iniciativas de la "sociedad civil" (plagiadas por doquier, todo hay que decirlo) no consiste en su capacidad para cambiar las cosas, sino en ayudar a aliviar las conciencias de los votantes. Que una conciencia tranquila es la mejor almohada y, en los tiempos que vivimos, el insomnio del personal podría ser nefasto para la sacrosanta "productividad".

Pero, mucho ojito con nosotros, que lo tenemos clarísimo: Nuestro justo y necesario enfado con los que nos llevan engañando treinta años (el PSOE nunca nos engaña, ¿por qué será...?) tendrá consecuencias muy serias: volveremos a votarles sin dudarlo ni un momento, y todas las veces que haga falta, pero poniendo un severísimo mohín de disgusto que hará temblar - de risa- los cimientos (y las cifuentes) del partido...

lunes, 2 de abril de 2012

Goodfellas (III).

Había comenzado esta serie de artículos con la intención de ir recopilando todas esas cosas de las que tanto molestaban con Zapatero de presidente y que, con Rajoy, ya no importan en absoluto. Pero la velocidad a la que parece ir todo con el gobierno actual ha dejado obsoleto, en menos de tres meses, tal propósito.

Ahora se está haciendo necesario pasar revista a todas esas cosas que está haciendo el gobierno actual y que Zapatero ni siquiera se atrevió a hacer. En muchos casos, ni se lo llegó a plantear; y no es difícil tampoco imaginar el jaleo que hubiesen organizado los peperos si desde el anterior gobierno se hubiese siquiera llegado a comentar la posibilidad de considerar alguna de las decisiones que está tomando el ejecutivo actual. Ejemplos de lo que decimos:

1- ¿Recuerdan la que se lió cuando, siendo José Bono Ministro de Defensa, se retiró el lema "A España, servir hasta morir" de la Academia de Suboficiales del Ejército de Tierra, en Talarn (Lérida)?. ¡Qué indignación! ¡Qué traición a nuestra querida "marca España"! La razón estaba, además, clarísima: Zapatero gobernaba sin mayoría absoluta y alguna concesión había que hacer a los separatistas, a cambio de su apoyo.

Pues bien, el actual gobierno ya ha anunciado (en genovés: "No descartamos...") que retirará la academia entera, cerrándola. ¿Concesiones a los nacionalistas, como ya dicen algunos?. Pues ya me dirán qué "concesiones" tiene que hacer un gobierno con mayoría absoluta... La realidad es justo la contraria: Son los nacionalistas (conocidos como "separatistas" cuando gobierna el PSOE, recordemos) los que gobiernan en Cataluña con el apoyo del PP para sus decisiones más complicadas (por cierto: ¿recuerdan lo malísimo que era eso de "la tasa turística" cuando fue implantada por un gobierno socialista en Baleares...?).

Por cierto, que el asunto ha servido para dejar al descubierto y en evidencia (una vez más) las profundísimas e inamovibles convicciones ideológicas ("la pela es la pela") del nacionalismo catalán.


2- Este año no habrá desfile militar el día de las Fuerzas Armadas (evento que fue descrito con palabras muy gráficas por ese hombre que tiene por costumbre arrimarse a cualquier micrófono abierto que encuentre a su paso). ¿Por qué? Pues, probablemente, porque ya no es necesario abuchear a Zapatero.

Ni siquiera a Carmen Chacón, anterior Ministra de Defensa y símbolo, para las "buenas gentes de la derecha", del antiespañolismo más feroz y descarado, llegó a pasársele por la cabeza tal idea. De hecho, lo que sucedió con la ministra Chacón fue precisamente lo contrario: los mandos le propusieron no celebrar el desfile y ella (imaginando la que se le vendría encima si asentía a semejante propuesta) dijo que nones, que el desfile se hacía.

3- ¿Paga usted más de un 10% de IRPF? ¡Usted es tonto de capirote!. Hable urgentemente con el departamento de nóminas de su empresa y pida que le ingresen sus emolumentos (íntegros y exentos de impuestos) en una cuenta de cualquier banco en las Antillas Menores. Después hable usted con el gobierno y regularícelo pagando sólo un 10% a Hacienda.

Porque en esto consiste, esencialmente, la amnistía fiscal decretada por el gobierno del PP para los grandes defraudadores. Y es que para esto le están subiendo a usted la luz, el agua, el IRPF, la gasolina y todo lo habido y por haber: para que otros puedan lavar sus fortunas pagando cuatro duros, como quien dice. Que, en España, Hacienda es como la Justicia: igual para (casi) todos.

El anterior gobierno se planteó también, sin llegar a consumarla, semejante canallada, no crean. Canallada que fue calificada por el PP (entonces en la oposición) como "impresentable" e "injusta". Y eso que Zapatero, al menos, había pensado obligar a los "amnistiados" a comprar deuda pública a cambio de hacer la vista gorda. En cambio, ahora que lo hacen los buenos, como pueden imaginar, las tornas han cambiado por completo.

¿Y qué hacen los peperos, ante todo esto? Pues silbar y mirar al tendido. Más que nada, porque andan ocupadísimos hablando del Rolex de Cándido Méndez y del pedazo de ático en el que vive Fernández Toxo (dirigentes de sindicatos generosísimamente subvencionados por el gobierno del PP, no sé si lo habíamos dicho ya).

A la vista de todos estos hechos, sólo cabe llegar a unas evidentísimas conclusiónes: El acomplejado era Zapatero, no Rajoy. Y es cierto que hay un "PP acomplejado": se llama PSOE.

En cambio, no podemos negar que (¡por fin!) se ha hecho realidad uno de los grandes deseos de las buenas gentes de la derecha. ¿No querían un "PP sin complejos"?.

Pues aquí lo tenemos. Y en todo su esplendor.

domingo, 1 de abril de 2012

Arbeit macht frei.

Después de despedir miles de empleados públicos...

¡Oh, casualidad!.

...pedimos voluntarios (es decir, "gente que trabaje gratis"), preferentemente en los servicios públicos, para sacar a la Rodina de la crisis, toda ella culpa de "los que estaban antes".

También en el Ayuntamiento de Madrid se ha producido una situación similar: tras una oleada de despidos de funcionarios, la alcaldesa de la capital pidió también "voluntarios" para el mantenimiento de ciertos servicios públicos.

Naturalmente, en ningún momento se les ha ocurrido, ni a doña Esperanza, ni a doña Ana, trabajar de balde "por España". En el caso de doña Ana, tampoco se le ha ocurrido pedir a su marido, don José María Aznar, que renuncie a su generosa pensión vitalicia o a las subvenciones estatales que recibe su liberalísima fundación (FAES), desde la que se ataca continuamente todo lo público (excepto la millonaria subvención que la FAES recibe anualmente, se entiende).

Pero estas infundias demagógicas, típicas de rojos y gentes de mal vivir, no nos preocupan a los "buenos españoles". Nosotros, para salvar a España de las hordas rojas que acechan tras cada esquina (se les puede oler porque se lavan más bien tirando a poquito), e impedir que aprovechen la crisis para quitarle votos a "los nuestros", estamos dispuestos a trabajar gratis.

Lo que haga falta por el partido y el Amado Líder. Y, al que no llore cuando Mariano pille una amigdalitis, que le casquen una buena multa (lo mandaríamos a la cárcel, pero es que allí comería y dormiría gratis, y no podemos consentir que un enemigo del pueblo viva así de bien a nuestra costa).

Y, si te han bajado el sueldo, o te has quedado sin trabajo, recuerda lo que dice doña Esperanza: "El Estado no puede resolver todos tus problemas...pero sí los de mi hijo". Y no sólo eso: lo que también puede hacer -y hace- el estado es llevarse la mitad de tu exiguo sueldo para que a doña Esperanza no le falte de ná (léase: escolta, pensión y coche oficial vitalicios).

En los admiradísimos Estados Unidos, ya se ha propuesto que dicho voluntariado sea obligatorio, y de, al menos, dos años de duración. Así que ya saben lo que pronto "habrá que hacer" para "trabajar por España"...

Todos, por tanto, en fila marcando el paso de la oca ipso facto. Y el que rechiste será considerado un vago, un perroflauta o (lo peor de lo peor) un socialcomunista. Sí, no me miren así: verán cómo no pasará mucho tiempo sin que los orgullosos simpatizantes peperos acaben tachando de "comunista"... a todo el que se niegue a trabajar gratis para el estado (ironías del CCCP).

Son las cosas que pasan cuando la gente se empeña en caminar por la senda (electoral) ancha y transitada que lleva a la perdición (a la perdición de derechos laborales, beneficios sociales, poder adquisitivo, etc).

Más sobre el stajanovismo cívico constitucional y el CCCP (capitalismo cívico constitucional pepero), aquí.

PS: En la foto, la entrada a un sitio en el que no había salario mínimo, ni indemnización por despido, ni convenios colectivos, ni sindicatos, ni ninguna de esas cosas que, según los liberales, perjudican la sacrosanta "productividad" e impiden que todos seamos millonarios.